Hablar del Big Data es recurrir a la parte más sensible del manejo de la información.

Hasta hace solo unas décadas, las decisiones empresariales eran tomadas exclusivamente en base a la información existente en sus bases de datos; los cuales entran en la categoría de datos estructurados. Se podría decir que es una manera efectiva de trabajar solo cuando se desconoce cómo utilizar datos que no existen en los archivos internos de una empresa.

Gracias a los avances tecnológicos y su constante evolución, hoy en día es posible (para cualquier empresa), acceder a grandes volúmenes de datos de diversas fuentes. Por ejemplo, además de evaluar la cantidad de información de cada proceso interno de la empresa, también permite recolectar información relacionada al comportamiento de tus clientes.

Pero lo más interesante, es que en esta última, no se refiere solo a datos relacionados a la percepción de tu producto, sino que permite conocer otras necesidades e inquietudes. De esa manera es posible implementar decisiones para lanzamientos estratégicos con múltiples fines.

Te interesará  Benchmarking, aprendiendo de los mejores

Cómo funciona el Big Data

Desde un aspecto simple, el Big Data hace uso de la trazabilidad de datos que ofrecen los medios digitales; es decir, una vez definido el nicho al que pretendes conquistar, esta tecnología te permite identificar patrones de comportamiento y pensamiento a través de la información generada en

  • Redes sociales (interacción, intereses, lifestyle…)
  • Páginas web (búsqueda, permanencia, rebote, suscripciones, login…)
  • Dispositivos (smartphones, tablets, portátiles, ordenadores, gadgets…)
  • Plataformas de Streaming
  • Otros

Cada click representa un dato importante, significa una oportunidad para conocer lo que es relevante para tu usuario y poder enamorarlo de tu marca.

Evidentemente, Cuando se trata de productos o servicios capaces de cubrir grandes cuotas de mercado, se hace realmente complejo recolectar y analizar estos volúmenes de información.

Como consecuencia, aparece esta tecnología, capaz de manejar de manera efectiva toneladas de información; miles de terabytes en nanosegundos. Valdría la pena sacarle provecho ¿Cierto?

Cómo aplicar el Big Data en mi empresa

En primera instancia debes ser consciente de que se trata de una tecnología compleja. Su eficiencia consiste en simplificar millones de datos para presentar estadísticas, proyecciones y contexto de cualquier situación cada vez que necesites evaluar algo.

Te interesará  ¿Eres nuevo? Claves para crear una newsletter para pymes

Un pequeño desfase o error en la adopción de esta tecnología puede resultar en cadenas de información ineficientes. Lo que al final conducirá a una toma de decisiones errónea.

Por lo tanto, lo primero es investigar sobre herramientas de manejo de datos y contratar personal especializado en ellas.

Las más comunes hasta ahora son

Es necesario recordar que las estrategias efectivas rara vez funcionan aisladas dentro de la empresa. Es decir, en un escenario ideal, debes integrar la tecnología del Big Data con otras herramientas como los softwares ERP e incluso los CRM.

De esa manera podrás implementar estrategias oportunas para atender cada situación dentro de la empresa. Sin duda, podrás dar saltos agigantados una vez que puedas manejar con eficiencia este tipo de tecnologías.