El comportamiento de las personas está guiado por una serie de principios que marcan su personalidad. De la misma manera, las empresas tienen una identidad basada en valores. Es por esto, que se hace indispensable, tener definir estos principios éticos y profesionales para funcionar correctamente como organización.

Tomando en cuenta que son la carta de presentación de la empresa, debemos establecerlos de forma correcta. Ya que estos, condicionan el comportamiento de todos los colaboradores de la empresa; cuando están constituidos correctamente, permiten que los miembros de la empresa tengan un mayor sentido de pertenencia.

En un clima laboral adecuado, puedes observar que todos van en una misma dirección en el cumplimiento de los objetivos. Esto genera un ambiente de confianza y credibilidad, facilitando la toma de decisiones y el implemento de nuevas estrategias. Permitiendo así, la creación de una cultura organizacional sólida. 

Ahora bien, para definir los rasgos de la personalidad de la compañía (valores), hay que considerar algunos aspectos. Uno de ellos es la identidad del proyecto, su comportamiento y lo que persigue la directiva. Además del público a quien va dirigido, sus necesidades y el tipo de mensaje que se desea transmitir.

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¿Cómo aplicar los valores dentro de la organización?

En el ejercicio operativo del proyecto, no basta con definir los principios empresariales, sino que corresponde ponerlos en práctica correctamente. Por tal motivo, te sugiero algunos aspectos claves a considerar:

  • Estos valores deben estar escritos de manera clara y en un leguaje de fácil comprensión.
  • Todos los colaboradores deben tener conocimiento de estos principios. La empresa debe valerse de todos los medios necesarios para darlos a conocer.
  • Se deben crear espacios para la información, formación y evaluación de la adopción por parte del personal. Generando así la participación de todos.  

¿Cuáles son los valores que no pueden faltar en tu empresa?

Consideremos que, las empresas se diferencian en muchos aspectos, conforme a sus objetivos y sus principios. Sin embargo, algunos valores son comunes e indispensables en la mayoría de estas.

En base a ello, te comparto tres que pueden potenciar tu negocio.

Pasión por lo que se hace

El amor y el entusiasmo que se pone en las actividades laborales, marcan la diferencia. Las personas se sienten atraídas al ver como los otros disfrutan la labor que realizan. Esto implica a atracción de los clientes.

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Esta pasión está influenciada por un clima laboral donde reina la confianza; producto del respeto, honestidad, sinceridad y transparencia de todos los trabajadores.

Puntualidad y efectividad

No solo en los trabajadores, sino también a la hora de atender a los proveedores, a los clientes y a los mismos trabajadores. El cumplimiento de las agendas, los plazos de entrega y los tiempos de producción son fundamentales para desarrollar planes de negocios sólidos.

Orientación al cliente

Por otro lado, la cercanía te permite tener una comunicación transparente con los clientes. De esa manera puedes orientarlos conforme a la mejor alternativa para cubrir sus necesidades.

En esta orientación al cliente, se busca mejorar sus condiciones de vida. Un aspecto que se fortalece cuando se abarca una comunidad de gran tamaño.

En definitiva, podría enumerar una lista con cientos de valores empresariales. Sin embargo, estos tres, aunados a tus propios principios te permitirán establecer de manera sólida la identidad de tu empresa.