Ya hemos definido qué es un almacén y qué papel juega este dentro de tu proceso productivo. Ahora nos centraremos en una metodología de trabajo que permite a las empresas optimizar dicho proceso a través de mejoras contundentes en el almacén; se trata, de Just in Time.

Si tu deseo es simplificar tus procesos internos para disminuir el margen de error, esta metodología puede serte de gran utilidad. En esta nota te explicaremos de manera concisa lo que debes saber al respecto.

¿Qué es Just in Time?

Just in Time, también conocida como JIT, es una metodología de origen japonés que consiste en simplificar los procesos productivos, lograr una máxima coordinación y así evitar retrasos o excesos.

En otras palabras, se trata del ajuste de los procesos con el propósito de que el flujo de materiales a utilizar sea equilibrado y óptimo. Es decir, lo justo y necesario para que cada etapa funcione en el tiempo correspondiente.

Bajo esta premisa, se pretende eliminar el exceso de producción, o el surgimiento de los tan odiados cuellos de botella. Evidentemente requiere un análisis objetivo del proceso para determinar qué estorba y que hace falta para agilizar cada labor.

¿Cuáles son las características de un almacén que utiliza Just in Time?

Una de las áreas que más transformaciones sufre en la aplicación del JIT, es precisamente el almacén.

Aunque de acuerdo al tipo de producción que manejes, el uso de un almacén puede ser indispensable, no necesariamente necesitas grandes instalaciones para esta función. Recuerda que un almacén es una estación en la que no se le agrega valor al producto, pero que sí agrega costos por infraestructura, maquinaria y personal.

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Al aplicar Just in Time dentro de un almacén, implica reducir el volumen de productos y materiales a almacenar. Se almacena por tiempos muy cortos solo lo que la siguiente etapa de la cadena de suministros está por demandar.

Requiere mecanismos para lograr inmediatez en la respuesta cuando surja la demanda y una óptima integración con las etapas previas del proceso para solicitar más materiales en el momento oportuno.

Lo que se pretende es una reducción significativa del tiempo muerto para los productos, pero es una medida que no solo debe ser estudiada desde el almacén. De hecho, es una reestructuración de todo el proceso productivo para que el almacén pueda adoptar una modalidad de trabajo “Justo a Tiempo”.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de JIT?

Dentro de las ventajas de aplicar el JIT, tenemos como la más relevante la reducción de tiempos y costos. Estos dos elementos influyen inversamente en la productividad de la empresa, y en consecuencia en su rentabilidad.

Siempre que puedas dar una respuesta oportuna sin necesidad de acumular exceso de materiales o productos, lograrás el máximo beneficio de la cadena de suministro.

Aun así, no podemos pasar por alto que muchas veces la implementación de este sistema representa un fuerte coste. Este puede estar distribuido en la capacitación del personal, reubicación de las líneas de producción, reacondicionamiento de los almacenes, nueva maquinaria, e incluso hasta un cambio de proveedores.

Elementos que también afectan el tiempo, pero que solo están presentes en una única jugada al principio del cambio. Una vez coordinadas todas las etapas del proceso con el nuevo sistema de trabajo, la productividad alcanzará su máximo punto de optimización.