Entender cómo funciona la mente de tu buyer persona es uno de los aspectos más importantes de tu negocio. Solo con esa información serás capaz de estructurar una estrategia de marketing efectiva; de lo contrario, solo estarías caminando por senderos al azar.

Pero no se trata de ser adivinos, ni mucho menos que recurras a prácticas no deseadas para dar con dicha información. Solo basta con entender los principios de psicología aplicada a los negocios.

Por ejemplo, entender cómo funciona el arquetipo de un consumidor, te da opciones para dirigir tu comunicación con mayor impacto para él. Al final, el escenario ideal de cualquier negocio es poder establecer relaciones estables con sus consumidores; clientes que además de ser leales a la marca, se conviertan en portavoces de la misma.

Por ende, el factor “comprensión” no es negociable. Desde ahora, debes dedicar tiempo y recursos en el estudio de este tema, pero te aseguro que obtendrás resultados exponenciales.

Te interesará  ¿Está a buen recaudo la información que tienes en tu empresa?

Siguiendo patrones de conducta

Estoy seguro de que si te encuentras en algún cargo relacionado con la atención al público, te enfrentas a situaciones que aparentemente no tienen lógica.

Por ejemplo, puede que a tempranas horas de la mañana, tengas a una persona que parece que tiene preguntas infinitas antes de comprar. Y que curiosamente, luego de agotarte, solo se va sin comprar.

Seguidamente puede entrar una persona que solo saluda e inmediatamente ordena. No pregunta más que la confirmación del precio y la disponibilidad del modelo de una marca específica. Pero antes de este retirarse, escuchas a otro cliente emocionarse porque encontró un nuevo producto en oferta y se prepara para ejecutar su orden de compra.

¿Cómo es que todos son clientes de la tienda?

¿Acaso el cliente de la tienda no “debería ser igual”? se supone que ya el mercado está segmentado.

Pues, a menudo, el mercado se segmenta en función a diversos datos, pero se omite el arquetipo de un consumidor. De hecho, este aspecto conductual de los clientes sale a flote ya en el punto de contacto.

Te interesará  Los 10 mandamientos del Social Media Marketing

Sin embargo, cuando dominas el tema, puedes hacer un acercamiento puntual, con opciones específicas para cada uno de los arquetipos que conforman tu mercado meta. Así que veamos de qué va todo esto.

El marco asociativo

Filtrar a tus clientes bajo la perspectiva de Jung y sus arquetipos de persona, puede ser la respuesta a tus problemas de impacto publicitario. Recuerda, así como es distinto hablarle a un adolescente que a un adulto, también entre personalidades existen brechas comunicacionales importantes.

Según Jung, la humanidad puede categorizarse en 12 tipos de persona:

  • El héroe
  • El explorador
  • El inocente
  • El amante
  • El sabio
  • El artista
  • El buen vecino
  • El rebelde
  • El showman (protagonista)
  • El visionario
  • La cuidadora
  • El ejecutivo

Cada uno de ellos no hace referencia al sexo, sino a una alternativa práctica para la asociación de grupos de personas. Por ejemplo, si te enfocas en personas del tipo artista, ¿qué crees que le interesaría más, el precio de un producto o el propósito de la marca?

Advertisement

Así mismo, cada uno de ellos tiene un conjunto de valores y niveles de exigencias paralelos. Si bien es cierto, que las personas pueden tener un poco de varios, siempre hay un rasgo dominante; y en función de ello es que debes basar tu estrategia.

Te interesará  Las mejores marcas en redes sociales de Argentina.

Comprenderás que el arquetipo de un consumidor, por sencillo que parezca, implica profundizar y considerarlo de máxima prioridad. En tu empresa notarás un antes y un después, una vez que comiences a trabajar en función a ello.