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Imagen: 3cero.com

No son pocas las dificultades que los emprendedores se encuentran a la hora de tirar adelante sus proyectos como autónomos o en sociedad junto a otros socios o inversores.

Lo cierto es que proyectos que consiguen gozar de una financiación externa tienen una mayor tranquilidad inicial, por el lapso de tiempo que a veces es de varios años entre que reciben los fondos y tienen que devolverlos. Es más, muchos inversores no piden intereses por el préstamo sino una parte de las acciones de la empresa, por lo que es una tranquilidad añadida para el emprendedor, que renuncia a una parte de sus beneficios futuros a cambio de acercar los tiempos previstos para conseguir ciertos logros empresariales.

Los créditos rápidos, una opción para el emprendedor

Ahora bien, no siempre se dispone de esta financiación extra, y tener un cojín o vía de escape para ciertos imprevistos siempre es una buena forma de salvaguardarse. Es por ello que los créditos rápidos están cogiendo relevancia, no sólo como herramienta de uso familiar o particular, sino como respiro económico para muchos emprendedores.

Y es que aunque no sea un microcrédito destinado a una actividad empresarial, pues son cantidades bajas que a veces no superan los 200 o 300 euros, sí que sirven para poner orden en las obligaciones del hogar o familiares. Porque no es extraño que el emprendedor llegue a priorizar su proyecto o idea de negocio incluso por encima de su propio bienestar.

Esta situación es especialmente sensible y más habitual en los casos en que el emprendedor responde a un perfil de persona soltera y que, por lo tanto, no tiene obligaciones con otras personas, ya sea la pareja o los hijos, de forma estable y diaria. Si bien es algo normal, puesto que la ilusión por emprender y por conseguir aquello que otros muchas veces no te han dado la posibilidad de tirar adelante está presente, descuidar la salud es un riesgo excesivamente elevado si no se sabe gestionar.

Periodos en que se coma menos o haya un estrés mayor no pueden convertirse en rutina, y junto a la prioridad de tirar adelante el proyecto deben haber otras como mantener un ritmo de vida activo, descansar en proporción al desgaste diario, y regular la alimentación en base a las pautas recomendadas.

Y es que por todo ello, emprender no es una profesión, sino que en realidad es una forma de vida.

5 factores clave para el emprendedor

1.- El emprendedor necesita una pequeña dosis de talento, pues sin una buena idea las probabilidades de éxito en un mundo tan globalizado como este se reducen mucho.

2.- El emprendedor también necesita encontrar esa fuente de financiación que acelere el ritmo y posibilidades de crecimiento de su propia idea.

3.- El emprendedor necesita aprender a convivir con esta nueva forma de vida que es la emprendeduría, y mantener el equilibrio entre trabajo y descanso.

4.- El emprendedor necesita tener una mentalidad de saber más cada día y aprender de sus errores. Para ello, debe fijarse objetivos y debe saber qué es lo que debe medir. Debe, pues, establecer sus indicadores clave de seguimiento (o KPI’s, en las siglas en inglés). Por ejemplo, cómo fijar los KPIs en un proyecto digital.

5.- Y la más importante, el emprendedor necesita ser perseverante y un luchador. La voluntad y las ganas de triunfar son lo único que no puede decaer nunca si se quiere asegurar el éxito del proyecto.

Y tú, ¿te defines así?

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