Si quieres emprender y aún no sabes en qué, tal vez sea momento de probar con una StartUp. Pero por lo que representa, no es un modelo de negocio que se defina como algo 100% intencional. A menudo, responde de manera casi que espontánea a una problemática y en función de ello comienza a formarse la estructura del negocio.

Para entender un poco la esencia de una StartUp, he decidido mostrarte algunos aspectos que sin duda, conforman la base de su funcionamiento.

Negocio fuera del protocolo

En primer lugar, una StartUp es una empresa incipiente que se desarrolla bajo una estructura disruptiva. Todos los miembros del staff se enfocan en el crecimiento del proyecto y dedican grandes esfuerzos al éxito del mismo.

Comprenderás que este rasgo difiere enormemente del comportamiento de una plantilla laboral común; en ellas, el personal hace solo lo asignado en un determinado lapso de tiempo. Pero en un nuevo modelo de negocios, el aporte del equipo implica un alto nivel de compromiso nacido de la visión del proyecto.

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Comúnmente, estas empresas se relacionan con aquellas ideas que pretender optimizar inteligentemente algún aspecto de la vida. Ya sea en el ámbito personal, profesional o cotidiano, es un hecho que nos enfrentamos a diversas problemáticas, y a través de nuevas tecnologías, las StartUps pretenden otorgar mejores soluciones.

En ese sentido, tenemos que la palabra clave para entender qué es una StartUp es “innovación”. Por lo tanto, las ideas de negocio nacidas dentro de este concepto suelen estar acompañadas de un alto espíritu creativo. Que a su vez, da mejor gestión a los recursos, de manera que el proyecto se puede escalar con mayor rapidez sin perder la solidez.

En resumen, una StartUp es una empresa apalancada en tecnología que cuenta con un staff altamente calificado que cree a ciegas en el desarrollo de la misma. Su impacto es escalable con mayor rapidez que los modelos tradicionales, y además brinda soluciones innovadoras a los consumidores.