Todos conocemos el osito Bimbo, ese esponjoso peluche blanco que siempre estaba puesto para entregar los mejores panquecitos de la vida. Tiene un lugar muy especial en la niñez de muchos consumidores, y su gorrito de chef da mucha curiosidad y dan unas ganas de llevarlo puesto.

Un dato curioso esque su frase “tan blanco como la harina y tan tierno como el pan”, da una sensación de querer consumir su producto, y por algo son la mayor panificadora del mundo, a pesar de que surgió por el impulso de un grupo de emigrantes españoles llegados a México durante el siglo pasado.

Acompáñame en este artículo a conocer su historia y porqué ya no están permitidas las imágenes del osito Bimbo en México.

La historia de osito Bimbo

Cuando Juan Servitje y Josefina Sendra llegaron a México a comienzos del siglo XX, nunca imaginaron que su familia crearía la panificadora más grande del mundo, Bimbo. Juan empezó a trabajar en la panadería La Flor de México y más adelante, en 1928, se arriesgó y fundó El Molino, su pastelería. Ese sería el germen del imperio Bimbo.

El matrimonio tuvo cinco hijos que desde pequeños se vincularon al negocio familiar. Lorenzo, el mayor, empezó a trabajar en el molino mientras realizaba sus estudios de contador público. Dicho conocimiento le permitió tomar las riendas del negocio en 1937, cuando tras la repentina muerte de su padre se convirtió con solamente 18 años en el gerente de la empresa familiar, puesto que ocupó hasta 1945.

Ese mismo año dio como resultado la asociación de cuatro personas Jaime Jorba, Jaime Sendra, Alfonso Velasco y José T. Mata, incluyendo a Lorenzo Servitje. También fue el inicio de lo que hoy conocemos como la imagen del osito Bimbo a través de una carta que recibió en navidad su socio Jaime Jorba, que casualmente incorporaba un osito polar en el reverso de ella.

Te interesará  Principios de administración de Henry Fayol

La compañía experimentó un rápido crecimiento en México. Gradualmente, fueron lanzando nuevos productos e instalando fábricas y centros de distribución por el gigantesco país.

La historia de Grupo Bimbo está marcada por una cadena de crecimiento continuo; en los últimos años lo ha hecho a tasas del 5 y 6 por ciento, incluso, por encima de los Productos Internos Brutos de las naciones donde tienen presencia

Podría decirse que Bimbo se convirtió en la panificadora donde nunca se pone el sol. Con operaciones en 33 países, el gigante mexicano es uno de los líderes mundiales con presencia en gran parte de Latinoamérica, Europa, China, Kazajistán, o Turquía, entre otras regiones. Venden un portafolio diversificado de más de trece mil productos, incluyendo dulces y aperitivos salados.

Por qué un osito en el logo de Bimbo

Los personajes o mascotas creados por las marcas crean un vínculo emocional con los clientes y se convierten en iconos visuales memorables que aparecen en campañas publicitarias o como en este caso también en el logo ¿Quién no conoce el osito de Bimbo?

El osito de Bimbo, un oso polar, ha ido evolucionando a lo largo del tiempo hacia una imagen cada vez más tierna.

Te interesará  Mark Zuckerberg: el genio de Facebook

La idea es comunicar que el pan y sus productos son tan tiernos como el osito. Tiene mucho sentido. Además, es un osito panadero o cocinero, que elabora los productos de la marca con mucho cariño. El osito gusta a los niños y sus padres, llevando a este personaje a hacer que la marca sea más cercana y familiar.

Medidas de salud y porqué se prohibió la imagen del osito Bimbo

El osito Bimbo en los últimos años está haciendo todo lo que este a su alcance para permanecer en tu vida.

Con un empaque conmemorativo de su evolución a través de los años, el oso Bimbo ha sido uno de los primeros en despedirse de los empaques de productos comercializados en México, pero, gradualmente, los demás personajes animados de la mayoría de los productos tendrán que decir adiós.

Aunque el osito Bimbo se despide, no desaparecerá nunca de los empaques del pan de caja y la bollería, porque estos no requieren nuevo etiquetado, otros productos como las donas y otros productos dirigidos a niños sí tendrán que prescindir de su imagen.

Aunque próximamente ya no veremos a este sonriente oso blanco en algunos empaques de pan dulce, sí podemos verlo en las servilletas Pétalo.

El oso aparece en los paquetes de la edición especial de las servilletas Pétalo, junto a Poppy, el perrito de la marca. Sin embargo, cabe aclarar que esta campaña se lanzó en octubre de 2020.

¿Por qué quitaron al osito Bimbo?

Hay que preguntarse ¿por qué quitaron al osito Bimbo? En octubre de 2020 se aprobó la Norma Oficial Mexicana que prohíbe que los empaques presenten a personajes, dibujos de animales, deportistas o famosos que puedan atraer a consumidores menores de edad.

Te interesará  Michael Porter y las claves de la competitividad empresarial

La norma busca reducir los niveles obesidad y sobrepeso que se saltaron a la luz por la pandemia entre la población en México, ya que, según la Secretaria de Salud, el 75 por ciento de los adultos padece de estos problemas, mientras que entre niños y jóvenes la cifra solamente es del 30 por ciento.

La misma medida también señala que las empresas tienen que contar con un sello octagonal en la parte superior izquierda de sus productos que advierta sobre las grasas saturadas y azúcares altas, con la intención de que los consumidores tengan mayor conocimiento sobre los productos que adquieren.

La implementación de las nuevas normatividad se dividió en varias fases; La primera tuvo lugar del 1 de octubre de 2020, donde los sellos octagonales ya deberían de aparecer en los empaques, y a partir del 30 de noviembre de 2020 se comenzó a imponer multas.

La siguiente fase se inició el 1 de abril del 2021, donde los personajes animados, animaciones, celebridades y deportistas tendrían que desaparecer si los alimentos o bebidas no alcohólicas exceden las medidas nutrimentales.

En 2023 se integrará el cálculo del contenido del ingrediente principal y no únicamente del azúcar, sodio o grasas añadidas. La fase final será en 2025, donde las empresas tendrán que evaluar si los cambios a sus productos fueron aceptados.