La planificación de todo proyecto está enmarcado en una serie de conceptos que a menudo se confunden entre sí. Un ejemplo de ello radica en el eje central del objetivo, estrategia y táctica.

Generalmente las organizaciones se balancean entre estos tres puntos sin entender concretamente qué involucra cada uno. Como consecuencia, se ralentiza el progreso y el esfuerzo por hacer crecer la compañía se ve afectado por la falta de su comprensión.

Si estás acá, seguro deseas comenzar a hacer ajustes y reconoces que la parte más importante es ajustar la médula de la empresa; su conceptualización. En ese sentido, quiero mostrarte una diferenciación clara de esta triada, quiero que expandas tu negocio tanto como desees, y para ello necesitarás esta ayuda.

¿Cómo saber cuál es el objetivo?

Tanto a nivel personal como profesional, el planteamiento de objetivos constituye la piedra angular del progreso y la evolución. Son estos los que permiten enfocar la energía en pro de conseguir algo, de manera que alineados con aspiraciones coherentes, los objetivos se convierten en una referencia del éxito de las personas.

Para definirlo, bastaría con mencionar que el objetivo es una meta; un punto al que se desea llegar. Según su tiempo de proyección, este se divide en plazos:

  • Corto
  • Mediano
  • Largo

Ahora bien, para diferenciar un objetivo de otro tipo de deseos o aspiraciones, este comprende 5 características que lo hacen particular. Un objetivo debe ser:

  • Específico
  • Medible
  • Posible
  • Realista
  • Temporal

Características que por sus descripciones en inglés se presentan como SMART.

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Bajo estas consideraciones, los objetivos pasan de la ambigüedad de los sueños y los deseos a puntos concretos a los cuales llegar. De hecho, marcar la especificidad y el marco temporal ya presenta una deferencia poderosa entre los objetivos de una empresa.

Por ejemplo: imagina una empresa trabajando arduamente por expandirse a un nuevo país; ahora, incluye que esa expansión se pretende llevar a cabo de Perú a Argentina en el Q4 de este año.

¿Acaso no gana mayor nivel de concentración? Evidentemente todas las preguntas y las directrices van enfocadas al nuevo país. Además, los recursos se optimizan para aprovechar al máximo el tiempo restante del Q4. ¿Estás de acuerdo?

Definiendo la estrategia

Ahora bien, la primera confusión entre un objetivo, estrategia y táctica llega en el primer par de conceptos.

Por su parte, la estrategia no responde al qué se desea lograr, sino al cómo vamos a alcanzarlo. Si habláramos de un viaje, el objetivo sería definir un punto en el mapa, mientras que la estrategia estaría conformada por la planificación de:

  • Ruta principal
  • Rutas alternas en caso de contratiempos
  • Otros

La estrategia involucra un pensamiento orientado a la estructura de un plan. Para efectos de marketing, pensarías en el método más adecuado para conectar con determinada audiencia y persuadirle para que reaccione de cierta manera.

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¡He allí la relación entre objetivo y estrategia!

¿En qué consiste la táctica?

Por su parte, hablar de tácticas nos lleva directamente a evaluar acciones individuales. Es decir, la ejecución de la estrategia que te impulsará a alcanzar tus objetivos.

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Es un hecho que poner en marcha en plan, debe haber una secuencia de acciones puntuales. Si estas acciones están enmarcadas dentro de la estrategia, entonces comprenden el sentido táctico del asunto.

Para efectos militares, una confusión entre estrategia y táctica supone un peligro para la operación además de la baja de soldados y civiles. Sin duda, una verdadera pena.

No obstante, aquellas organizaciones que se pierdan en las tácticas o no sean capaces de establecerlas, están destinadas a fracasar. En el entorno empresarial los recursos están anclados al tiempo; si este último transcurre y no se avanza en la estrategia, habrá mayor consumo de recursos que recompensas obtenidas. Lo que significa desperdicio de dinero.

Cómo establecer el objetivo, la estrategia y tácticas de mi empresa

Asumo que ahora conoces la importancia de contar con un panorama suficientemente claro en este aspecto de la empresa. Esta triada bien establecida te llevará a la expansión mientras que un desorden en ella marcará el inicio de tu declive como organización.

Partiendo de ello, necesitarás ajustar la operatividad del proyecto en base a los siguientes criterios:

  • En medio de lo frenética que pueda ser tu agenda como director, planifica un tiempo para analizar la mejor manera de hacer las cosas.
  • Durante ese tiempo, evalúa cuáles son las principales aspiraciones de la empresa y organízalas jerárquicamente.
  • Determina de qué manera se pueden agrupar en uno o varios objetivos en sus diferentes marcos temporales y bajo la metodología SMART.
  • Evalúa qué alternativas te permitirán pasar de tu estado actual al estado deseado y considera opciones derivadas o paralelas con respecto a la idea central.
  • Establece los recursos necesarios y las recompensas relacionadas con el cumplimiento de los objetivos y determina si vale la pena trabajar en ellos.
  • Plantea un conjunto o secuencia de acciones que enmarcadas en las rutas definidas, te permitan avanzar en el plan.
  • Mantén a la mano un check-list a modo de guía para verificar que todo marcha conforme a lo previsto. En caso de discrepancias toma decisiones oportunas; es un hecho que las cosas no saldrán perfectas a la primera, así que debes estar allí, atento para corregir.
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Últimas recomendaciones

Desempeñar una posición de liderazgo es un reto que no todos pueden asumir en la empresa. El líder de equipo debe tener una clara visión de lo que se debe hacer y cómo hacerlo; por ende, la definición de objetivo, estrategia y táctica no es negociable.

Mientras mayor sea la comprensión de estos conceptos, la directiva de cualquier proyecto podrá mejorar su actuación exponencialmente. Solo a través de la adopción de estos conceptos se puede lograr sinergia en los equipos de trabajo, optimizando el tiempo de ejecución, resolución de conflictos y la toma de decisiones.

¿Quieres que tu empresa alcance su máximo potencial? Comienza por el planteamiento central de este artículo y ponte a trabajar en ello.