Ayer, observaba detenidamente las calles, avenidas y pequeñas, grandes o  medianas empresas que rodean mi ciudad, descubrí tres componentes de la historia .

La realidad:

Caminando un poco más, percibí que el dilema que tenía durante días, requería responder una pregunta. ¿Cuál es el nuevo sistema en que nos movemos?, vendemos ¿productos, servicios o siempre han sido ideas?, podría ser posible que los tiempos cambien y que ahora la rentabilidad se defina porque tan buena, innovadora o que tanto desarrollo social genera la idea.
Será que la competitividad de las empresas vienen evolucionando en razón a las ideas, pero no cualquier idea, sino las orientadas a una responsabilidad social, cultural o en beneficio de la comunidad, logrando tejer en la mente del nuevo empresario tres nuevas tendencias ¿Qué tan responsable socialmente eres?, ¿realizas voluntariado? O ¿Descubriste una nueva problemática que solucionar?
Es asi que en la era donde vivimos, sin duda, los nuevos cambios, generan nuevos mercados, por ende nuevas oportunidades en especial a los jóvenes; ¿Por qué el sector joven?, simple, ellos quieren cambiar el mundo, desean convertir sus problemas en soluciones y tienen el tiempo y el ímpetu para hacerlo realidad, es allí donde nacen los llamados emprendimientos sociales.

Los competidores:

¿Qué relación existe entonces entre los emprendimientos sociales y la competitividad?, para ello me trasladaré y citaré una exitosa experiencia de emprendimiento en esta área, su impacto , generar un desarrollo de mejora educativa en alumnos de escuelas públicas, articulación con niños y empresas, su innovación, ser replicable en cualquier lugar del Perú.
¿La competencia?, un emprendimiento social, iniciado en provincias y orientado a tres áreas, regularmente problemáticas en Latinoamérica, ¿Qué tanto te identificas? ¿Generas educación? O ¿Te atreves a emprender?, se viene trabajando dos años, por cambiar el chip natural del joven o nuevo voluntario, logros: Nuevas iniciativas generadas a partir del voluntariado, sumar a entidades no articuladas anteriormente siendo la debilidad las fuentes de financiamiento, nulas; el nuevo reto, generar una total identidad de los ciudadanos con el programa.

Es asi que viendo el panorama actual de estas iniciativas en mi País, concluiré diciendo:
¿Apostaremos por una nueva propuesta de valor, por parte de los emprendimientos sociales? O quizás ¿Convertiremos la escencia de estos, en simple estandarización de procesos, solo con un componente diferente, lo social?

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