Una vez testeado el trabajo remoto o home office, las empresas nunca fueron las mismas. Existen enormes ventajas en esta modalidad de trabajo que supera con creces en encasillamiento de un trabajo presencial en una oficina tradicional.

Cabe destacar que como toda situación, también tiene algunos factores sensibles que podrían perjudicar el performance de la empresa, como de hecho lo es la motivación.

Ahora bien, no podríamos intentar motivar al equipo de trabajo remoto con la misma técnica que usaríamos en una oficina. La intención puede ser buena, pero los resultados no serán tan favorables.

Consideraciones para motivar a tu equipo home office

¿Te comportas igual trabajando home office o estando en la oficina? Probablemente no; sin duda alguna, cuentas con ciertas libertades y al mismo tiempo otro tipo de distracciones. La comodidad y la informalidad abren las puertas a numerosos escenarios que afectan el trabajo.

Por ejemplo, algo tan simple como la sensación de no haber salido, o la demanda de tiempo por parte de los hijos, quizás el juego de una inocente mascota… O en últimas, la presión de los problemas personales que están justo detrás de tu portátil.

Este cambio de realidades arrastra un sinfín de reacciones y una alta volatilidad en el estado de ánimo. Por lo tanto, es necesario implementar mecanismos en la modalidad de trabajo para que la motivación se mantenga lo más estable posible en el umbral positivo.

Veamos algunos de estos.

Definir lineamientos clave

Debido a que como líder de equipo no estarás en frente para dirigir, lo más importante es que el equipo de trabajo sepa qué hacer, en qué momento y para qué lo hará. Cuando hay lineamientos clave desde el principio, hay menor riesgo de dispersión.

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Apostar por la flexibilidad

Es trabajo del líder, entender que al trabajar home office, no todo puede ser tan rígido. Estar en casa demanda la atención en otro tipo de situaciones y por ende resulta más productivo apostar por resultados más que por tiempo de trabajo efectivo.

Promover actividades efectivas

Uno de los factores más desmotivadores es la pérdida de tiempo. Si tu personal siente que lo que hace es innecesario o si le haces perder más tiempo del requerido, poco a poco perderá el interés por actuar en favor de la empresa. Promueve la efectividad, reduce todo lo que sea innecesario y concéntrate en lo importante.

Integrar dinámicas internas

Todos, sin importar la edad, el estatus, o nuestros objetivos personales; todos disfrutamos de algún tipo de entretenimiento. Si bien es cierto, el trabajo amerita objetividad, cuando los equipos home office son integrados en actividades como competencias, algunos juegos, u otros, la motivación se mantiene donde la necesitamos.

Defender un ideal de reconocimiento

Partiendo del punto anterior, ten en cuenta que si sostienes un ideal de reconocimiento con tu equipo, no importa si están físicamente presentes o no, ellos pretenderán ser merecedores del mérito.

¿Es mejor el trabajo remoto o el presencial?

Si con esta pregunta pretendes transformar la estructura de tu empresa para que tus trabajadores estén mejor, déjame decirte que la respuesta no es tan simple. Elegir home office o la modalidad tradicional depende del tipo de empresa y el tipo de actividades a desarrollar.

Por ejemplo, no es igual un servicio médico remoto a uno creativo. Si bien es cierto, ambos funcionan bastante bien, es de resaltar que áreas como la medicina requieren de cierta cercanía extra.

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Considerando esto, evalúa qué es lo que tu equipo de trabajo requiere y analiza si habrá un mejor desenvolvimiento en la oficina, o desde casa.