Si dentro de la investigación, existiera un eje central, ese sería el planteamiento del problema. Esta sección comprende la primera etapa de la investigación y define el curso de la misma, revela situaciones que se deben aborda y al mismo tiempo muestra qué ocurre si no se toma en cuenta.

En esta oportunidad, hablaremos sobre qué es el planteamiento del problema y apuntaremos los detalles más importantes para que puedas elaborar uno de manera correcta.

Créeme, indiferentemente del tipo de investigación que desees desarrollar, este artículo será de gran utilidad para darle forma y orientarla a resultados concretos.

Planteamiento del problema

Para entender de manera simple lo que implica el planteamiento del problema, te sugiero evaluarlo como un argumento de tres partes. La consistencia en cada una de estas permite que las ideas aterricen en puntos específicos y se cierren las brechas que podrían desviar la investigación.

Después de todo, solucionar cualquier tema requiere invertir recursos, y si está inversión no completa los objetivos planteados, entonces habrá sido un desperdicio. Por ello, esta sección pretende delimitar el área de estudio, plantear el propósito y además, establecer objetivos puntuales que permitirán alcanzarlo.

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Las tres partes mencionadas son comparadas a menudo con un “embudo de conversión”. Esto debido a que la sección inicial fomenta la contextualización. Desde aspectos generales, se toma la idea principal y se suaviza dentro de un macro contexto. Por ejemplo, si pretendemos desarrollar una marca de café más rentable, podríamos comenzar con un contexto relacionado a las fallas de rentabilidad por ineficiencia en esa industria.

Posteriormente le sigue una segunda etapa que de hecho puedes llamarle Zoom. Una vez definido el contexto, lo que corresponde es acercarse a la situación particular, ya sea a través de la segmentación geográfica, industria específica, fechas, u otros elementos más concretos. Evidentemente, es una sección más específica y por ello comprende la segunda parte del “embudo”.

Y finalmente, en la tercera y última etapa, necesitas describir la situación específica que deseas atacar. No obstante, incluye un apartado con objetivos concretos, los cuales se estructuran partiendo de un objetivo general (el cual es el fin último de la investigación), y una serie de objetivos específicos que te ayudarán a alcanzar el fin principal.

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Importancia del planteamiento del problema en una investigación

Nunca encontrarás algo valioso cuando no sabes exactamente qué buscar, y en esta realidad no hay excepciones. Por ello, el saber hacer un planteamiento del problema es tan necesario. Cualquier persona que desee atender casos específicos a través de métodos investigativos eficientes debe ser capaz de definir qué es lo que buscará.

De lo contrario, los esfuerzos por dar respuesta a ciertas situaciones, terminarían en vano.

Toma en cuenta los siguientes datos y asegúrate de estructurar tu investigación correctamente:

  • Evalúa el impacto de la situación en áreas más grandes.
  • Separa el problema en las tres partes descritas.
  • Utiliza datos estadísticos concretos para darle fuerza a tu argumento.
  • Para la tercera etapa del planteamiento, debes asegurar que estás siendo específico y concreto con respecto al espacio y el tiempo.
  • Detalla la situación que deseas abordar.
  • Plantea un objetivo general que le dé solución a las causas y un promedio de 4 o 5 objetivos específicos que te ayuden a lograrlo.