¿Desde hace cuánto pruebas nuevas fórmulas de crecimiento profesional y aún no consigues crecer en una empresa?

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Quizás, sea más de lo que te gustaría admitir. Pero que eso no te desanime, siempre debes remover lo innecesario para encontrar lo que buscas, y aunque duela un poco, es un proceso que toma tiempo.

Una de las razones por las que se demora el proceso, es la falta de claridad con respecto al qué hacer y qué no. A menudo, encontramos una amplia gama de recomendaciones para el funcionamiento de una empresa, pero todas ellas constituyen aspectos técnicos, metódicos y externos; dejando de lado una cara oculta, la cual funciona como pegamento ante todas las demás variables.

Las empresas más importantes llevan décadas trabajando la importancia de un equipo de trabajo profesional. Luego de investigar a fondo, encontraron que la cara interna de un proyecto es igual de importante que lo que perciben los clientes.

Por ello, aunque cuentes con procesos perfectos, estadísticas impecables y metas perfectamente alcanzables, si tu equipo no se encuentra armónicamente engranado, nada funcionará.

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Influencia del equipo

El conocido Russell Conwell hace referencia a que lo que buscamos con más ahínco, a menudo se encuentra ante nosotros mismos. Y desde este punto de vista, es posible que la clave para la evolución de tu empresa se encuentre tan cerca de ti que ni lo notes.

Fortalecer la relación con tu equipo de trabajo es fundamental para determinar (de manera natural) los puntos fuertes y los aspectos a mejorar de sus habilidades. Cabe destacar que tanto habilidades personales como técnicas, forjan el par que permite un mejor desempeño en una labor para lograr crecer en una empresa.

Por lo tanto, desde la cara interna de la empresa puedes estar potenciando cada uno de los procesos. Y tal y como han estudiado los japoneses desde la integración de la Calidad Total, si el proceso marcha a la perfección, el resultado será perfecto.

Liderazgo interno

A pesar de que hoy en día es casi moda hablar sobre liderazgo, y se repiten frases como “debemos ser líderes y no jefes”,  es común que los directores de nuevos proyectos no puedan encontrar el equilibrio entre ambos conceptos.

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Sin embargo, un verdadero liderazgo es clave para que el equipo de trabajo se mantenga rumbo al norte de la empresa. En ese sentido, cada miembro de la organización debe mantenerse en crecimiento, desarrollando nuevas habilidades, e incluso puede llegar a ser más apto que tú para ciertas tareas.

Y precisamente ese es el escenario donde ocurre lo inesperado, lo que algunos empresarios llaman la magia. Donde la expansión de la empresa resulta tan natural que no implica esfuerzo.

El activo mas importante

Puedes pasar años invirtiendo grandes sumas de dinero a un proyecto, puedes contar con la mejor materia prima y la más alta tecnología. Si quieres puedes agregar un panel de expertos en cada área del proyecto, pero si estos no pueden consolidarse como un verdadero equipo, esa cara interna de la empresa estará deteriorada y por consiguiente el proyecto se mantendrá siempre débil.

Y como sabrás (y quizás hayas experimentado), mientras el proyecto esté débil, no avanza, no crece.

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