Actualmente, el comercio electrónico se ha convertido en una de las formas de hacer negocios más atractiva del mundo, no solo porque cada vez se generan mayores ingresos debido al incremento en la cantidad de compradores, sino también por permitir que prácticamente cualquier persona pueda comenzar a vender con tan solo unos cuantos clics.

Sin embargo, esto no significa que sea un proceso sencillo, no solo por todo el trabajo que debe realizarse una vez lanzado el sitio, sino también por toda la investigación que debe existir previo a comenzar a vender. Para simplificar un poco este proceso, aquí te presentamos algunas de las cosas más importantes a tener en cuenta al momento de crear una tienda online.

Marca o tienda

Primero debemos saber si deseamos crear un negocio con el que generar ingresos pasivos, o si por el contrario tenemos la ambición de lanzar una empresa que simplemente utiliza el internet como un canal de ventas apropiado. Si bien una no será mejor decisión que la otra necesariamente, sí determinará varias de las decisiones que tomemos a lo largo del camino.

De tener el objetivo de generar ingresos a corto plazo, la misión principal será de conseguir tanta exposición como sea posible, manejar productos de alta demanda, y mantener los costos al mínimo. Por su parte, si lo que queremos es crear una marca, nuestro enfoque irá más hacia la creación de la imagen, posicionamiento de la marca y sus valores, desarrollo de productos, estudios de mercado y tendencias, entre muchos otros.

Plataformas y servicios

Aunque al momento de crear una tienda online muchos prefieren utilizar las herramientas que tienen a su disposición, la realidad es que es poco probable que adentrarse de forma independiente en este tipo de negocios dé resultados positivos, principalmente por la cantidad de competidores que existen en la actualidad.

Es por eso que las plataformas y servicios para la creación de tiendas virtuales ganan más popularidad con el pasar de los años, teniendo a Shopify en español como uno de los ejemplos más exitosos. Estas empresas no solo brindan las herramientas necesarias para lanzar un sitio completamente funcional, sino incluso para llevar a cabo todo el proceso de desarrollo de la marca, ya sea a través de plantillas gratuitas, para el diseño de facturas, e incluso para crear un logo gratis.

Distribución de las ventas

Aunado al desarrollo de una imagen de marca, también es necesario definir cómo se distribuirán las ventas de los productos que dispongamos, ya sean nuestros o de terceros. Con esto nos referimos a si estos solo se comercializarán a través de nuestro sitio web, o si por el contrario optaremos por trabajar de la mano de empresas como Amazon o eBay.

Definir cómo se distribuirán las ventas es esencial, ya que no solo determinará el posicionamiento de nuestro sitio web o la cantidad de productos que logremos vender, sino que además definirá los esfuerzos de mercadeo que llevemos a cabo, distribuyendo a su vez el presupuesto que manejemos para promocionar nuestros productos en el Marketplace, o en nuestro sitio web.

Metodología de ventas

Al momento de crear una tienda online debe tenerse en cuenta que no se trata simplemente de lanzar un sitio web y comenzar a vender productos, sino que es necesario determinar una metodología de ventas que tome en cuenta diferentes aspectos, desde la cantidad de dinero de la que dispongamos para materializar la tienda, hasta los proveedores que manejemos, el envío de productos, entre muchos otros.

Uno de los ejemplos más claros en la actualidad de una metodología de ventas no tradicional es el del Dropshipping, que no es más que la creación de un negocio en el que comercializamos productos que no son fabricados por nosotros, es decir, somos meros intermediarios entre un productor y un consumidor. Esta forma de vender significa que podemos comenzar a vender sin necesitar un presupuesto, pero que necesitaremos muchos aliados comerciales para ser rentables.

Del mismo modo, otra metodología de ventas que se ha posicionado en los últimos años es la del comercio de afiliados, en el que simplemente nos encargamos de promocionar productos de otras marcas o empresas, haciendo el papel de promotores de bienes o servicios, y generando comisiones por cada venta que logremos concretar.

Si bien es cierto que la creación de un negocio virtual requiere que tomes en cuenta muchos otros elementos, la realidad es que estos son suficientes para tener una base informativa sobre los aspectos en los que tendrás que profundizar más adelante. Aunque pueda parecer un proceso largo y trabajoso, la realidad es que los beneficios que provee el e-commerce van más allá de lo que muchos habrían previsto, por lo que no debe ignorarse.

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