Si alguna vez has viajado en taxi, seguramente experimentaste alguna de estas formas de pago. Por un lado, están los servicios con tarifa fija, sabes de antemano cuánto te va a salir el viaje. Por el otro, están los que disponen de un taxímetro que mide la distancia y el tiempo, y sólo al llegar te indicará cuanto debes pagar por el trayecto.
Lo mismo ocurre en el mercado cambiario, cada vez que decides ingresar en una posición. Muchos principiantes invierten tiempo afinando indicadores gráficos y estrategias de entrada. Pero al configurar su cuenta, seleccionan el costo operativo al azar, sin calcular cómo impactará en su balance a largo plazo.
Si exploras o analizas intermediarios como Justmarkets Mexico, comprenderás que elegir cómo vas a pagar el diferencial de precios no es un asunto menor. Todo está en seleccionar el spread fijo o flotante. Cada uno es resultado de diferentes estructuras. Por lo que elegir el incorrecto, puede perjudicar hasta la mejor de las rachas financieras.
Qué es el spread y por qué nunca entras en cero
Algo con lo que deberás operar diariamente es el spread. Es la diferencia matemática entre el precio de compra o Ask y el precio de venta o Bid de un activo financiero.
Es el margen que se cobra la plataforma al cruzar tus órdenes en el mercado. Desde el primer momento en el que haces clic en comprar o vender, la operación comienza con una ligera pérdida flotante. Es el peaje inicial que pagas por ingresar en la autopista financiera.
El spread fijo: la tranquilidad del precio predecible
Se trata de una tarifa plana que se ha acordado por anticipado. El bróker establece un valor fijo por la distancia entre la compra y venta de un par determinado, sin importar lo que suceda en un entorno financiero global.
Si en el par EUR/USD el diferencial es de 2 pips, eso es exactamente lo que pagarás, sin importar la hora que sea. Por ejemplo, a las 3 de la mañana, como al mediodía en el momento de más actividad.
Su ventaja es psicológica ya que ofrece certeza numérica en cada cálculo.
Para quién resulta una alternativa útil
Esta opción es ideal para operadores principiantes que emplean pequeños montos y prefieren evitar sorpresas indeseables al medir su relación riesgo-beneficio. Es igualmente útil para aquellos que recurren a sistemas automatizados básicos o a robots comerciales con frecuencia llamados Expert Advisors, que se programan en función de ciertos parámetros. En estos, una súbita variación del peaje de entrada podría alterar las métricas de salida del algoritmo.
El precio oculto de la fijeza
No obstante, el spread fijo puede no ser lo más conveniente, si el flotante es menor. En los momentos en los que el mercado está tranquilo y el diferencial es de medio pip, pagar dos pips completos es demasiado costoso.
Sumado a esto, durante eventos informativos extremos, los brókeres con spreads fijos pueden aplicar recotizaciones o requotes, interfiriendo con una entrada al precio solicitado, debido a un movimiento demasiado rápido del mercado en el que no sostuvo la tarifa pactada.
El spread flotante: la ley pura de la oferta y la demanda
En este caso estamos frente a un reflejo directo de lo que sucede en los grandes centros bancarios internacionales. En este caso no hay una cifra fija, porque el diferencial entre compra y venta se ensancha o se reduce en función de la cantidad de participantes que estén negociando en cada segundo.
Durante el cruce de Londres y Nueva York, que es dónde hay mayor actividad, la liquidez es tanta que el spread flotante de los pares mayores se reduce a niveles realmente ínfimos. Tanto que llega a fracciones diminutas de pip. Se sabe que en esos momentos operar tiene un costo minúsculo.
La ventaja indiscutible para operativas activas
Si lo tuyo es el scalping o day trading, en el que abres y cierras operaciones rápidas en períodos cortos, te conviene recurrir al spread variable. En estas circunstancias pagarás peajes de entrada diminutos en los picos de volumen diurnos.
Tus operaciones podrán recorrer la distancia mínima que les permita permanecer en un terreno positivo, al tiempo que proteges tu rentabilidad neta, tras decenas de ejecuciones semanales.
El peligro de los momentos de baja liquidez
Hay algo que no se debe descuidar respecto al spread flotante. Cuando el mercado se queda sin participantes, o cuando se publica una noticia económica de alto impacto, el libro de órdenes se vacía momentáneamente.
Entonces, la brecha se abre drásticamente, pasando de fracciones de pip a cinco o diez pips. Esto puede activar órdenes de salida antes de tiempo.
Cómo tomar la decisión correcta para tu cuenta
La elección de un método no depende de que uno sea mejor que otro. Lo que en realidad importa es cómo, cuándo y con qué frecuencia se opera en el mercado.
Quien opera esporádicamente o durante unas 4 horas, que busque recorridos amplios de cien o doscientos pips, obtendrá mejores resultados con un spread flotante. Los trader principiantes, desearán iniciar con un spread fijo, con el que puedan controlar mejor sus operaciones al obtener beneficios.
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