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Personajes: El cofundador de Ripple que amasó una fortuna con criptomonedas y ahora apuesta por la IA

Jed McCaleb construyó una fortuna de 3.900 millones de dólares con criptomonedas gracias a su inventiva. Cocreó el protocolo Ripple, su criptomoneda y la red Stellar. Tres proyectos que redefinieron cómo se mueve el dinero a escala global.

Pero en 2024, McCaleb sorprendió al mundo tech con un giro radical: anunció que destinaría 1.000 millones de dólares a desarrollar inteligencia artificial general (AGI) inspirada en el cerebro humano.

La moneda sigue cotizando en plataformas de intercambio como Binance a través del par XRP a pesos, y su infraestructura de pagos sigue expandiéndose. Pero su creador ya mira hacia otro lado.

¿Quién es Jed McCaleb y cómo llegó a las criptomonedas?

McCaleb nació en 1975 en Fayetteville, Arkansas, hijo de una madre soltera. No terminó la universidad. Lo que sí hizo fue enseñarse a programar y, a los 25 años, crear eDonkey2000, una de las redes de intercambio de archivos más grandes de la era pre-torrent, con más de 100 millones de usuarios.

En 2007 compró el dominio mtgox.com (originalmente pensado para intercambiar cartas de Magic: The Gathering) y lo convirtió en un exchange de criptomonedas, que vendió y cerró años más tarde, pero para ese momento, había fundado algo más ambicioso.

En 2011, McCaleb comenzó a desarrollar un protocolo de pagos que no dependiera de la minería ni del consumo energético de Bitcoin. En 2012, junto a Chris Larsen, creó la empresa que hoy conocemos como Ripple y lanzó XRP, una criptomoneda diseñada desde cero para mover dinero entre instituciones financieras en segundos y a un costo casi nulo.

¿Cómo funciona XRP y por qué lo usan los bancos?

Ripple no se mina y no necesita miles de computadoras compitiendo para validar transacciones. XRP opera sobre su propia blockchain de código abierto, el XRP Ledger.

Un grupo de validadores independientes acuerda el estado de la red en 3 a 5 segundos, con un costo por transacción de 0,0002 dólares y una capacidad de 1.500 transacciones por segundo.

Esas especificaciones técnicas explican por qué la red se posicionó como alternativa a SWIFT, el sistema que los bancos llevan décadas usando para transferencias internacionales. Una transferencia SWIFT puede tardar entre 1 y 5 días hábiles. Con la tecnología On-Demand Liquidity (ODL) de Ripple, que usa XRP como puente de liquidez, la misma operación se resuelve en segundos.

Según datos de Binance, XRP se mantiene consistentemente entre las criptomonedas con mayor volumen de operaciones a nivel global. Su caso de uso en pagos transfronterizos le da una demanda que no depende de la especulación, sino de la actividad económica real entre países.

La adopción institucional que McCaleb imaginó

Ripple opera hoy en más de 60 mercados. Grandes bancos en Asia y Medio Oriente ya utilizan la infraestructura ODL para liquidar pagos internacionales. En México, XRP llegó a superar a Bitcoin en volumen de operaciones por su uso en el corredor de remesas Estados Unidos-México, uno de los más grandes del mundo.

Y en 2024, un fallo judicial en Estados Unidos determinó que XRP no es un valor financiero (security), lo que le dio una ventaja regulatoria que pocos activos digitales tienen.

¿Por qué McCaleb dejó Ripple y qué hizo después?

McCaleb abandonó Ripple en julio de 2013, apenas un año después de cofundarla. Las diferencias con la dirección de la empresa fueron públicas.

En 2014, cofundó Stellar junto a Joyce Kim como una alternativa sin fines de lucro enfocada en inclusión financiera. Stellar recibió financiamiento inicial de 3 millones de dólares de Stripe y se orientó a mercados desatendidos por el sistema bancario tradicional.

Seis años más tarde, cofundó Astera Institute junto a su esposa, Seemay Chou, exinvestigadora en biología de la Universidad de California en San Francisco.

Desde un edificio de ladrillo en Emeryville, California, el instituto trabaja en interfaces cerebro-computadora con ratones, primates y humanos. El plan: entender cómo el cerebro procesa información para construir sistemas de IA más eficientes que los actuales modelos de transformers.

Ahora McCaleb comprometió 1.000 millones de dólares para el programa de AGI y 600 millones adicionales para investigación en neurociencia. Total: 1.600 millones de dólares, una cifra que lo pone en la misma liga que los proyectos de Ilya Sutskever (SSI, ex OpenAI) y Jeff Bezos (Proyecto Prometheus).

¿Qué dice la trayectoria de McCaleb sobre el futuro de la tecnología?

La historia de Jed McCaleb es la de alguien que construyó tres veces la misma idea y después la abandonó porque encontró un problema más grande.

Mt. Gox demostró que había demanda por un exchange de bitcoin. Ripple y XRP demostraron que los bancos podían usar cripto para pagos reales. Stellar demostró que esa tecnología podía llegar a quienes no tienen cuenta bancaria.

Cada empresa generó miles de millones en valor. Pero para McCaleb, todo eso fue “un gran desvío”. Su ambición real es la inteligencia artificial, y la financia con una fortuna que no existiría sin las criptomonedas. Es una paradoja que define a una generación de emprendedores tech: construir riqueza en un sector para financiar la apuesta en otro.

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MarketerosLATAM (2026, octubre 21). Personajes: El cofundador de Ripple que amasó una fortuna con criptomonedas y ahora apuesta por la IA. Marketeros LATAM. https://www.marketeroslatam.com/personajes-el-cofundador-de-ripple-que-amaso-una-fortuna-con-criptomonedas-y-ahora-apuesta-por-la-ia/

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