Está demostrado que un buen programa de incentivos laborales es suficientemente fuerte como para aumentar la tasa de permanencia de los empleados. Además, aumenta el grado de identificación y por supuesto la productividad general.

Dada la relevancia de estos pequeños hacks corporativos, hoy nos adentraremos en lo que significan. Además, evaluaremos los tipos existentes y una serie de recomendaciones para evaluar cuáles de ellos deben ser integrados en tu empresa.

¿Qué son los incentivos laborales y cómo funcionan?

Cuando hablamos de incentivos laborales nos referimos a esos estímulos que emplea una organización con el fin de promover ciertas acciones por parte del personal. Es lo que se ofrece como beneficio a cambio de un desempeño favorable para la empresa.

Estos estímulos deben estar alineados a los intereses de los trabajadores, de lo contrario, es poco probable que surjan efecto. Para ello, los empleadores deben manejar muy bien algunas técnicas de jerarquización de necesidades, tal y como lo es la pirámide de Maslow.

Cuando se ofrece como incentivo algo que el personal no considera relevante, suele generar no solo un rechazo de la propuesta, sino que, en la mayoría de los casos, genera descontento. Por ejemplo, cuando el salario es bajo, el personal necesita más dinero y se promueve un acto de reconocimiento con botón y placa como incentivo para el trabajador del mes.

¿Crees que eso motivará al personal? ¡Por supuesto que no!

Tipos de incentivos laborales

Ahora bien, debido al amplio espectro de incentivos, es necesario agruparlos según su naturaleza. Para ello establecemos dos grandes grupos.

Te interesará  Qué son las entrevistas, tipos e importancia en la investigación

Incentivos laborales económicos

En este grupo de incentivos laborales se encuentran ese tipo de premiaciones que están relacionadas al dinero. Pueden ser aumentos de salario, bonificaciones especiales, aumento en las utilizades anuales, entre otros.

Es de hecho el tipo de incentivo más anhelado por parte de la mayoría de empelados. Recordando, por supuesto, que la motivación no viene del dinero sino de lo que la persona pretende hacer con este.

Incentivos laborales no económicos

Para este apartado, los incentivos se componen de elementos que no se relacionan directamente con el dinero. En la pirámide de Maslow, estos incentivos pretenden cubrir otro tipo de necesidades, como lo son

  • El esparcimiento
  • Desarrollo profesional y personal
  • Reconocimiento
  • Otros

Aunque todos son necesarios, es importante distinguir cuáles de estos te darán mejores resultados en la empresa.

¿Qué incentivos laborales debo implementar en mi empresa?

Lo ideal es que el empleador opte por crear un programa de incentivos laborales que se subclasifique en varias partes de acuerdo al tipo de empleado. Un plan maestro que recompense adecuadamente la buena labor del personal general y al personal especializado.

Para lograrlo, es indispensable que se realice un estudio de la plantilla, conocer las necesidades de los empleados y saber qué ofrecer a cada categoría de trabajadores.

Por ejemplo, a los gerentes y directivos les sería relevante un acto honorífico de acuerdo a ciertas metas. Pero para un empleado raso, es mucho más útil un aumento de salario o un bono especial.

Ahora bien ¿Qué tipo de acto honorífico o cuánto dinero destinar a bonos?

Te interesará  ¿Qué es una StartUp?

Bueno, estos son aspectos que dependen netamente de la posición de la empresa. Dedica el tiempo necesario a estudiar tus posibilidades, la de tu personal y proyecta cómo cambiaría con un programa de incentivos laborales.