Las empresas luego de decidir a qué segmentos del mercado se van a dirigir, deben determinar una proposición de valor, es decir, de qué manera creará un valor diferenciado para los segmentos al cual se dirige, y qué posiciones desea ocupar en la mente de su consumidor.

La posición de un producto es la forma en que los consumidores definen o relacionan el producto/ servicio en base a sus atributos importantes, diferenciándola de los productos competidores.

Los consumidores están sobrecargados de información sobre productos y servicios. No pueden volver a evaluar los productos cada vez que toman una decisión de compra. Para simplificar el proceso de compra, los consumidores organizan los productos, los servicios y las empresas en categorías, y los posicionan en su mente.

El posicionamiento de un producto es el complejo conjunto de percepciones, impresiones y sentimientos que los consumidores tienen respeto del producto, en comparación con los productos de la competencia.

[Tweet “Los usuarios o consumidores posicionan los productos/ servicio con o sin ayuda del marketing.”]

Sin embargo, los marketeros no pueden dejar el posicionamiento al azar, es por eso que se realizan planes para posicionar un producto, sacar la mayor ventaja posible de este y diferenciar sus mercados ya seleccionados. Además, el marketing debe diseñar el posicionamiento en la mente del consumidor, es decir, como quieren que perciban su marca y que sentimientos deseen generar en el consumidor.


No se olviden que todos los jueves pueden seguirme con el hashtag#JuevesMarketero. Este es un espacio que busca enseñar a personas NO marketers, los temas importantes del marketing. Si desean más recomendaciones los invito a visitar mi blog > Cinthia Bazan.

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