Recuerda a algún amigo que coleccione cualquier cosa, postales, tarjetas de animé, videojuegos, o las figuritas de algún súper héroe. Probablemente en más de una ocasión lo viste como si estuviera loco, o pensabas algo como: – Carajo Madura, ¿Cómo es posible que estando tan grande le gusten ese tipo de cosas?-

Resulta aún más complicado entender las emociones que desprende una pieza de arte en un coleccionista. Es por eso que la empresa Kosta Boda y la agencia sueca Ellemore realizan una subasta, pero le dan un giro a la forma tradicional.
Como en cualquier subaste el objeto lo tendrá el que ofrezca más, pero será el que ofrezca más emoción por el artículo el que obtenga el preciado objeto.

¿Causará esta subasta de emociones, adicción?. Después de todo no nos podemos negar a sentir.
¡Interesante verdad!

Te comparto el video para que veas completo de que trato esta campaña.

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