screenshot-elcomercio.pe 2015-10-02 08-47-45Esta semana (si no me equivoco), se dio inicio al conocido programa “La Voz”, en mi país Perú. Lo que me llamó la atención, más que los concursantes o el jurado fue que pude relacionar el contexto del programa con algunos conceptos de marketing básico que compartiré con ustedes a continuación.

Lo que toda persona de marketing se pregunta (y básicamente, todo el mundo) es cómo triunfar o que nuestro target consuma nuestro producto, en un mercado que está abarrotado de productos similares, marcas reconocidas, y que sirven para lo mismo. La clave para realizar una buena campaña de marketing es, “La Diferenciación”, esto quiere decir que podrán existir cientos de marcas para una misma categoría, cientos de logos, cientos de envases, pero con la diferenciación, todo eso queda oculto y nuestra marca visible para nuestro target. Les brindaré un ejemplo de la vida cotidiana (relacionado con La Voz) para que la idea pueda aterrizar.

A lo largo de esta semana, para los que siguen “La Voz”, pasaron muchos concursantes (marcas) por el escenario principal queriendo que los jueces (consumidor) aprieten el botón para poder pasar a la siguiente fase del concurso. Algunos lo lograron, otros lamentablemente no, pero hubo un concursante que no estoy seguro si fue estrategia o simplemente su afiliación lo llevó a eso, que destacó por encima de todos, y no precisamente por su voz.

Jeferson Tadeo (el concursante del que hablamos) fue una marca más dentro de un mercado abarrotado de marcas similares, que ofrecen lo mismo (buenas voces), pero él logró algo que los demás no, LA DIFERENCIACIÓN”, Jeferson dio un valor agregado a lo que él ofrece. Este valor agregado fue hacer uso de un “insigth” muy poderoso y profundo, que es el de la cultura retro, inmediatamente empezó a cantar, conectó con la memoria a largo plazo de los jueces y sumado a su voz, logró captar la atención. Pasó de ser “uno más” a conectar con los medios de comunicación, a ser noticia en las redes sociales y de televisión.

Esto, en resumen, puede aplicarse a los diferentes productos y marcas que se encuentran en el mercado, como todos sabemos, los productos tienen un valor funcional básico, que es para lo que fueron hechos. Si ese valor funcional es cumplido, pasamos al siguiente nivel, que es el de las características, que es además de cumplir su nivel básico, qué más pueden ofrecer respecto a sus competidores, esto lo hacen todas las marcas (sabores, presentaciones, promociones, etc). Pero el siguiente nivel es mucho más complejo y es el que conecta realmente con el target, que es el de atributos. ¿Qué hace especial mi producto?, ¿Cuál es el valor emocional que le atribuyo?. En el caso de Jeferson, lo hace especial cantar temas de la infancia del target, lo hace especial que el consumidor, a través de sus canciones, pueda viajar en el subconsciente y recordar viejas anécdotas.

Y pensar que “La Voz” es solo un concurso de canto 😉

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