Cada uno delos objetivos de la investigación representan puntos críticos que sostienen todo el proceso investigativo. Hablamos del fin que persigue la investigación; más allá de la justificación y el por qué, en esta parte se define qué es lo que se pretende hacer.

Sin ellos, todo lo que se desarrolle carece de sentido, y la investigación misma no te llevará a ningún lado. Por lo tanto es fundamental definir correctamente en qué se enfocará tu investigación y plantear objetivos que te ayuden a concretar dicho fin.

Si deseas aprender a establecer objetivos de manera precisa y sencilla, continúa leyendo.

Tipos de objetivos en una investigación

En primer plano, debes asumir que los objetivos de la investigación marcan la pauta para solucionar el enunciado del problema. Por ende está relacionado directamente con las preguntas principales de la investigación.

Su único propósito es dar respuesta a dichas preguntas, así que si pretendes adoptar un objetivo adicional, no estarías siendo preciso en tu investigación. Este hecho, permite enfocar toda la atención en la solución del problema y descartar cualquier ente distractor en la investigación.

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Ahora bien, debido a que se trata de un proceso organizado y planificado, es más sencillo alcanzar soluciones u objetivos complejos; De hecho, un problema es subdividido en cuatro partes más manejables.

Así, cuando se soluciona cada una de estas partes, se obtiene una solución maestra para el problema en macro. ¿Tiene sentido para ti? Pues así funciona.

Como consecuencia, en una investigación tenemos dos tipos de objetivos:

  • Objetivo General
  • Objetivos Específicos

Siendo el primero, el marco generalizado del problema; y los segundos, cada una de las partes que dan origen al problema general.

Cómo establecer objetivos

Una vez definido qué son y cómo funcionan, lo único que resta es aprender a establecerlos correctamente. Si fallas en este punto, lamento decirte que tu investigación tomará un curso distinto y no resolverás el problema por el cual comenzó.

En cuanto al orden, primero debes enfocarte en establecer el problema que deseas resolver. Este problema siempre acarrea una serie de preguntas que hasta el momento se encuentra sin respuesta; y es allí donde vas a intervenir.

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Por ejemplo:

  • A los niños les cuesta dormir después de un día con largas sesiones de videojuegos.
  • ¿Por qué los niños no concilian el sueño después de un maratón de videojuegos?
  • Descubrir por qué los niños no concilian el sueño después de un maratón de videojuegos.

Cada objetivo, debe implicar una acción, por lo tanto se plantea partiendo de un verbo presente infinitivo (con terminación ar, er, ir). Además, deben abordar una situación concreta en un contexto muy bien definido.

En ese sentido, podrías visualizar la elaboración de cada objetivo dentro de un estándar:

Verbo + Situación + Contexto específico

De esa manera, evitas abordar un mismo problema dentro de un panorama distinto. Por ejemplo:

  • Descubrir por qué los niños no concilian el sueño.

Es demasiado amplio como para resolver el problema con las pantallas y los juegos de video.

Toma el tiempo necesario para estudiar el planteamiento de los objetivos de la investigación. Dale una inspección a la situación concreta y no te canses de analizar las preguntas que has definido.

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De ello depende tu éxito como investigador.