Cada marca ha de ser diseñada con miras a proyectar lo mejor de un proyecto. Indiferentemente del rubro, se ha demostrado que una buena conceptualización y el establecimiento de parámetros resulta altamente efectivo. Por ello es indispensable el uso de un manual corporativo.

Entendiendo que se trata de un documento que permite marcar la pauta de todo lo permitido y lo prohibido en el uso de la marca, ¿consideras que debe realizarse con precisión y profesionalismo? ¡Por supuesto que sí! Así que pasemos de inmediato al paso a paso de su desarrollo.

¿Qué necesito para realizar un manual corporativo?

El desarrollo de un manual corporativo requiere en primera instancia el estudio previo al diseño de la marca. Aspectos visuales como el logotipo, las tipografías, paleta colores y fotografías son solo algunos de los aspectos que deben cuidarse. Además de ellos, también es necesario establecer los lineamientos de comunicación, algunas reglas de usos prácticos, entre otros detalles.

Por lo tanto, para realizar un manual de este tipo amerita una comprensión total de la marca a desarrollar y por supuesto, una constante revisión durante en desarrollo para alinear los criterios hasta llegar al punto óptimo del manual.

Conforme a ello, conozcamos la estructura esencial del manual corporativo para que realices el de tu marca.

Arquitectura de un manual corporativo

En cuanto a formatos y tamaños, el manual corporativo no tiene un estándar. Podrás ver documentos tanto verticales como horizontales y con explicaciones profundas (en algunos casos) y otros más superficiales.

Lo único que importa es que puedas plantear lo indispensable para darle sustento al branding. A partir de allí, la creatividad te puede llevar por caminos inexplorados. Sabiendo esto, entonces veamos los principales puntos de este documento.

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Conceptualización

En este apartado, asegúrate de plasmar el propósito del proyecto. Es la sección del manual corporativo que sustenta el resto de elementos de la identidad. Además, sirve como presentación para todas las audiencias.

Elementos visuales

Partiendo del logotipo (su composición, estructura y concepto), también se incluye la paleta de colores, tipografías y usos de las mismas. Es importante destacar que una vez que el manual esté listo, los elementos visuales se deben aferrar a este. Describe cada detalle considerando que este punto es un cúmulo de instrucciones para el equipo de marketing y diseño.

Complementos

Esta sección del manual corporativo incluye iconografía, imágenes, diseño de formatos, entre otros elementos como merchandising. Lo más importante es plantear un esquema que sirva de guía para mantener un formato uniforme en todas las piezas de la marca en el futuro.

Recomendaciones

Siempre que sea posible, dedica un apartado al planteamiento de recomendaciones. Estas pueden ser, por ejemplo, ejemplos del uso correcto y los usos prohibidos de cada elemento que compone la marca. Ten en cuenta, que puedes utilizar el manual corporativo de grandes marcas para realizar tu propio análisis de la composición.

Una vez que logres entender la estructura principal, notarás que las diferencias de cada manual corporativo están ligadas al contenido y la presentación propia de la marca. Por lo tanto, si eres capaz de extrapolar estos conceptos, de seguro podrás realizar un manual específico que marcará el camino ideal para el desarrollo de tu marca.