“Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres” es el tema de este año que la ONU eligió para el 55 aniversario del Día Internacional de la Mujer ya que se cumplen 25 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el cual es considerado por la misma institución, el plan más progresista que jamás ha existido para promover los derechos de la mujer. En los últimos años, hemos visto la incorporación de  las redes sociales y los medios como un factor clave para visibilizar la voz de las mujeres en todas las áreas sociales y principalmente, profesionales, a través de campañas, políticas e iniciativas que tanto empresas como organizaciones promueven. 

¿Cuál es el panorama de las mujeres en Latinoamérica?

En el aspecto profesional, el panorama en Latam, como en el mundo, la integración de las mujeres a la fuerza laboral se ha acelerado. Pero, que pasa en la región en cuanto a la representación de las mujeres en puestos directivos?

Un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), indica que el 57% de las empresas entrevistadas en la región tienen menos del 30% de presencia de mujeres en cargos directivos, en comparación con el 74% de empresas en el mundo que sobrepasan este porcentaje. Podemos ver que falta mucho por hacer, sin embargo nos mantenemos muy optimistas, ya que vemos que América Latina lleva un ritmo acelerado en la integración de las mujeres en la alta dirección y cuenta con una proyección positiva. De hecho, algunas empresas ya están incorporando iniciativas y programas porque reconocen el valor de una cultura laboral inclusiva y la diversidad de género, lo que además, se convierte en una ventaja competitiva para las compañías. 

PwC publicó un copilado de políticas y acciones llevadas a cabo por empresas que fomentan la diversidad y equidad de género, por medio de espacios y programas que reconocen el rezago de la mujer y buscan impulsar su participación cada vez más. Crear estos espacios es algo que podemos (y debemos) impulsar.

Unity: una iniciativa para potenciar el desarrollo de la mujer.

Tal es el caso de PayPal, en donde a nivel mundial, promovemos grupos de afinidad que pretenden acercar las diferentes comunidades a todos los empleados y crear espacios seguros para que puedan alcanzar su máximo potencial. Un ejemplo de ellos es Unity, que busca potenciar oportunidades de desarrollo para la mujer. Este grupo de afinidad reúne a hombres y mujeres trabajando juntos para el empoderamiento femenino,y basa su labor en el desarrollo personal y profesional de las mujeres.

Espacios como Unity contribuyen a abrir el diálogo sobre los retos que existen en el entorno laboral y más aún, a construir soluciones más estratégicas en nuestros servicios, y productos. Las diversidad aumenta la competitividad, permitiendo a las empresas aprovechar todo el potencial resultante de las diferencias positivas entre sus empleados.

Para que la igualdad de género sea una realidad el cambio debe empezar desde cada integrante de una empresa, ya que el problema va mucho más allá de lo corporativo y conlleva temas relacionados tambien a normas sociales y culturales.

Dan Schulman, CEO de PayPal menciona “La diversidad es un hecho, la inclusión una opción”. Hoy en día, las empresas ya no deberían cuestionarse si la inclusión es una decisión que quieran o no tomar. El mundo de hoy en día necesita esa empatía tanto en los negocios como en la sociedad y, si empezamos por generar momentos, espacios de aprendizaje y unión, entonces ya vamos por buen camino.