Sobre las prácticas…

Después de un largo proceso de entrevistas y haber dado lo mejor en las múltiples pruebas de actitud y haber mantenido siempre en alto nuestro marca personal, logramos lo que queríamos: obtener la vacante de practicante en la compañía. Entonces, nos invitan a una reunión especial con nuestro futuro jefe directo, nos prometen un ambiente de trabajo donde la creatividad guiara nuestro día a día y siempre serán escuchadas nuestras opiniones, habrá espacio para la innovación y las ideas disruptivas.

La marca de la compañía se convierte en nuestra lovemark, y es aquí donde nos empoderamos como jóvenes profesionales, es el momento clave en donde decidimos dar lo mejor de nosotros en el agitado mundo laboral, en especial el agitado mundo del departamento de mercadeo.

Mi primer día de prácticas estaba nervioso, no sabía que esperar ni como se iba a comportar el clima organizacional, o inclusive si iba a poder adaptarme a la cultura interna y costumbres dentro de la oficina. Un manejo de nervios y emoción, que solo fue contenido al final de la jornada en mis redes sociales con un mensaje que decía lo siguiente:

“No quebró ninguna empresa, y las relaciones entre Colombia y Estados Unidos siguen en pie. Creo que he hecho bien mi trabajo, o al menos que no me he equivocado en nada” (trabajaba en el centro de comercio exterior e investigaciones de un gremio bilateral, ¡Que nervio!)

Este es un compendio de pequeños consejos ideales para futuros practicantes, debido a que es casi que por ley, como estudiantes tenemos expectativas muy altas y lidiamos con paradigmas que están muy lejanos de lo que se vive en el mundo real. ¡Ojalá me los hubiesen dicho antes, para estar más preparado!

No todo lo que brilla es oro:

Ciertamente estas emocionado con el proceso, los meses que dedicaras a la compañía PROMETEN, pero muchas veces, esta promesa de valor está alejada de realidad. Mantén tus expectativas realistas. No esperes entrar a toda carga en tan solo un mes dentro de la oficina, necesitas aprender, que te instruyan y finalmente, demostrar lo que vales en el campo.

22592762Aprender tu momento es, joven practicante:

Acabamos de vencer a la competencia que teníamos en el proceso de entrevistas, conseguimos una vacante que deseábamos, en una empresa que nos gusta y además tenemos la oportunidad de ejercer la carrera (Ese es el sueño). Todo esto y más generara una carga gigante de endorfinas en tu cerebro (neuromarketing) y tu ego se inflara a niveles nunca antes comprendidos.

En este estado, pasaran dos cosas:

  • primero, creerás que todas tus ideas y aportes son brillantes,
  • segundo, estarás muy susceptible ante las críticas, sean constructivas o no.

Las prácticas empresariales, son el periodo donde podrás aprender en un escenario controlado, como la escuela, pero en el mundo real. Que lo primero que hagas en la empresa a la que vayas sea aprender que hacen, porque lo hacen, desde cuando lo hacen. Empápate de conocimiento y has todas las preguntas que puedas a tu jefe directo, con quien deberás buscar siempre una relación de mentor-estudiante, antes de jefe-subalterno.

El jefe puede no estar en lo cierto, pero tiene la razón por ser el jefe:

Habrá muchas veces donde simplemente no te apoyaran y rechazaran los aportes que hagan, tal vez por ser mal momento, o simplemente por no comprenderlos. Creerás que tu jefe es incompetente y si dejas que esa imagen se mantenga, junto a tu actitud ciertamente poco profesional, solo conseguirás crear un sentimiento de frustración y desapego al trabajo, que hará que con el tiempo te quemes.

Respira hondo, considera que puede que tu jefe quiera implementar tu idea, pero se vea atado de manos de sus superiores o sepa de factores que tú desconoces que eviten la ejecución de tu idea. Inicia un dialogo, busca retroalimentación.

Como decimos en Colombia: “Cojela suave”

No actúes sin permiso:

No actúes rebeldemente en contra de las indicaciones que te dan, aunque sepas (o creas, más bien) que puedes obtener un mejor resultado o que es la manera obvia de obrar en cierto proceso, solo conseguirás regaños innecesarios y puede que hasta se comprometa el valor de la marca, y con ello tu reputación en el mundo laboral. Si tienes una idea, o cualquier duda, siempre comunícaselo a tu mentor, con tal, su función es la de guiarte en el proceso de aprendizaje. Recuerda que el mejor carpintero mide dos veces antes de cortar una vez.

 75E

La ley de Murphy es de todos los días:

Puede que haya planeación, ejecución precisa y la mejor disposición para enfrentar al día a día, pero Murphy esta en todos lados, y se enfoca en el Departamento de Mercadeo.

Prepárate para el estrés que viene junto a los atrasos e incendios cercanos a la deadline del proyecto, la campaña o el evento que tanto esperaban. Relájate, da lo mejor de ti, e intenta no entrar en pánico, porque siendo así es menos probable que puedan resolver los contratiempos.

Disfruta todo lo que puedas:

Como dicen en Colombia “no te des mala vida, disfruta el paseo” estas ejerciendo temprano tu profesión, y lo más probable (si te desempeñas bien) es que sigas trabajando en esa empresa. Hazte amigos de todos, recuerda que el mundo se mueve entre relaciones públicas, y que entre amigos es mucho mejor el horario laboral.

He tomado estos seis consejos de mi experiencia personal durante mi periodo de prácticas, hubo varias cosas para las que me hubiese gustado estar preparado. Como en el mundo empresarial, puede que varios aspectos varíen, pero siempre habrá un núcleo común, y es que el resultado depende de la pasión, empuje y dedicación con que encares cada desafío profesional que se te presente durante el proceso.

Bonus:

Demostrar la humildad que tanto caracteriza a los muy geniales, profesionales y sobre todo guapos mercadólogos. 🙂

¿Te interesó? ¡Compártelo en tus redes!