¿Crees que tu negocio podría beneficiarse de un uso práctico del marketing para atender las necesidades básicas o fisiológicas de tus consumidores?

Desde 1934, nos hemos vuelto conscientes de que el ser humano trabaja en función a sus necesidades. Abraham Maslow detalló estas características en su jerarquía de necesidades que estableció como una pirámide. Pero ¿es posible trabajar en ellas con fines particulares como el marketing?

Quédate hasta el final de esta nota y exploraremos cómo puede ser esto posible.

¿Cómo el marketing puede satisfacer las necesidades fisiológicas de los consumidores?

Existe una alternativa simple para entender cómo se puede vincular una estrategia de marketing para satisfacer las necesidades fisiológicas. Debemos partir de la idea en la que el marketing pretende ofrecer soluciones a un segmento particular de la población.

Gracias a una comprensión de las necesidades de estas las personas se desarrollan productos y servicios específicos. Por ejemplo, de acuerdo con la necesidad de alimento y entendiendo la poca disponibilidad de tiempo para prepararlos se han lanzado cientos de productos de fácil preparación en todo el mundo.

Así mismo, considerando la vulnerabilidad (salud) de las personas, cada vez se han desarrollado productos que ayuden a preservarla; desde medicinas hasta equipos tecnológicos del área.

En general, gracias al estudio profundo del mercado que se lleva a cabo en las acciones de marketing, se pueden identificar verdaderos problemas que requieren atención. Ahora bien, de acuerdo a los hallazgos se idean propuestas y un sinfín de ideas comerciales.

Marketing inteligente: Cómo abordar las necesidades básicas de los clientes

En el caso de las necesidades básicas o fisiológicas de nuestros consumidores, Debemos llevar a cabo tres pasos fundamentales antes de proceder con el diseño de estrategias. Inicialmente debemos ser capaces de analizar una misma necesidad desde diferentes puntos de vista.

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Por supuesto, entendiendo que el foco principal será ofrecer una solución dentro de un marco comercial.

Luego de entender el problema central, debemos analizar qué tipo de soluciones están relacionadas directamente con nuestra empresa. ¿Existe algún producto de nuestro portafolio que pueda ayudar al consumidor? ¿Tenemos algún proyecto en desarrollo que sea útil para este caso? ¿Necesito diseñar algo más?

Todas estas preguntas nos permiten enlazar teóricamente una necesidad específica con un producto o servicio en particular. Indiferentemente de que ya exista o de que haya que crearlo. A partir de este punto debemos ser capaces de construir un mensaje que conecte con el pensamiento primitivo de nuestros consumidores.

Cómo crear un mensaje persuasivo

Si bien es cierto que tenemos la solución al problema de nuestro cliente, necesitamos mostrarle que es así. No obstante, debemos esforzarnos por ganar su confianza y asegurar una apertura de su parte para asimilar nuestro mensaje.

Para lograrlo, una de las mejores alternativas es construir un discurso que bien puede ser empleado en un anuncio o en una conversación directa. Pero, dentro de este discurso es indispensable considerar 3 reglas:

  • Asegúrate de ser honesto con el mensaje
  • Preséntate como una solución al problema del cliente, no como producto estrella
  • Guía a tu consumidor hacia la comprensión de tu propuesta

De esta manera, partiendo de un análisis de las necesidades básicas o fisiológicas de tu consumidor ideal, puedes desarrollar una estrategia de marketing específica.