El pagar por productos o servicios es algo que forma parte de nuestro día a día y que todos realizamos varias veces a la semana. Hoy en día, gracias al gran avance de la tecnología contamos con diversos medios de pago tanto digitales como físicos. Pero, la realidad es que, para llegar a este punto, donde tenemos tantas opciones, hemos pasado por un gran proceso de evolución y transformación, así como de adaptación por parte del consumidor.

En el colegio nos enseñaron que antes de que existiera el sistema monetario como tal, la gente comerciaba gracias al trueque de productos, es decir, en lugar de pagar con dinero se realizaban intercambios de bienes o servicios por el mismo valor. El trueque como método de comercialización duró hasta que surgieron las primeras civilizaciones desarrolladas, cuando se buscó un medio de pago que pudiera ser ajustado a lo que costaba cada producto, cada servicio, surgiendo como medio de pago de intercambio lo que se conoce como moneda. Así pues, dejamos de depender de un elemento que podemos encontrar en la naturaleza, sino de algo creado específicamente como medio de pago para facilitar el intercambio.

Después de las monedas, apareció el papel moneda.

Los primeros se crearon en China aproximadamente del siglo VII DC y surgieron ante la falta de cobre para crear monedas. A Europa llegaron en el siglo XVII gracias al intercambio habitual de mercancías entre Europa y Asia.

La constante evolución de las sociedades trajo consigo nuevos medios de pago que con el tiempo hemos ido incorporando con total normalidad en nuestra vida, como lo son las tarjetas de crédito y débito, que se hicieron oficiales aproximadamente en 1955 y las cuales hoy por hoy son parte de en las billeteras de todos. Con el boom del Internet, vimos la aparición del comercio electrónico y con él la posibilidad de realizar pagos online para la compra de todo tipo de productos y servicios a nivel local e internacional, lo que dio paso al surgimiento a las billeteras electrónicas como PayPal.

De acuerdo con el estudio “Global Payments Report”, desarrollado por Worldpay en 2017, el 13% de las compras que fueron efectuadas en línea durante el 2016 en Latinoamérica, se realizaron a través de una billetera virtual y se espera que para 2021 alcance el 22% del total de las compras. Increíble pensar lo que hemos avanzado.

Sin duda la tecnología ha tenido un gran impacto en la evolución de los medios de pago y más aún con la llegada de los teléfonos inteligentes, que hoy son la herramienta más usada para hacer compras online en la mayoría de los países. De acuerdo con cifras de Criteo, el 50% de las compras online en Latinoamérica ocurre en dispositivos móviles. En el segundo trimestre del 2018, los pagos procesados a través de dispositivos móviles representaron el 39% del total del volumen de pagos globales para PayPal.

La tecnología ha traído consigo diversas innovaciones que han transformado la forma en la que efectuamos los pagos.

Las empresas no se están quedando atrás, y todas han ido implementando el botón de pago online en sus plataformas. Un ejemplo de ello es PayPal One Touch, una herramienta de check out que autentifica la información de manera rápida en los dispositivos elegidos por el usuario y no necesita de contraseña.

El consumidor se ha vuelto exigente y demanda tecnología, comodidad y rapidez.

Esto ha llevado a las empresas a ofrecer cada vez productos más innovadores. Uno de los más recientes avances tecnológicos es el sistema de pago mediante biometría de huella dactilar y que se ha ido posicionando como uno de los métodos favoritos por los consumidores modernos. De acuerdo con el reporte global “Mobile Payment Journey”, elaborado por Worldpay en 2017, al 50% de los consumidores online le gustaría realizar sus pagos a través de un métodos de datos biométricos.

Es así, que muchos de los medios de pago que en su momento marcaron pauta en la innovación se han quedado obsoletos con el paso del tiempo. Sin duda alguna esta evolución es imparable y las empresas deben adaptarse a todos los cambios para seguir satisfaciendo las necesidades de los consumidores y la digitalización de una sociedad que lleva la tecnología como ADN. Es en definitiva una carrera contra el tiempo para mantenerse vigente. Quedan muy atrás los intercambios de producto y el dinero físico.

Hoy nos encontramos ante una realidad totalmente diferente. Hemos avanzado del trueque hasta las criptomonedas. Sólo queda preguntarnos hasta dónde nos llevara esta evolución y cuando veremos la desaparición completa del efectivo. El hecho es que la historia del dinero se escribe minuto a minuto, así que estoy seguro de que seremos testigos de muchos cambios más en los próximos años.

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