¿Necesitas optimizar la productividad de tu empresa? Debes comenzar a trabajar con el ciclo de Deming.

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Edwards Deming fue un físico y matemático del siglo pasado, que gracias a su manera de ver los procesos productivos, logró revolucionar el sector industrial. Incluso 70 años después de la difusión de su teoría sobre la calidad total, se le sigue considerando como el Padre de la calidad.

Ciertamente se han desarrollado conceptos interesantes e innovadores dentro del sector industrial. Pero hasta ahora, se mantiene el ciclo de Deming como la piedra angular del éxito en los procesos.

Así que no es tarde para comenzarlo a aplicar e iniciar una transformación para tu empresa.

Cuáles son las etapas del ciclo de Deming

Cualquier proceso, sin importar su naturaleza, se puede organizar en un ciclo perfecto de cuatro etapas. Deming observó que una organización simple pero de pasos concretos era la llave para mejorar todas las partes de un proceso.

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Sus observaciones permitieron que el sector industrial de Japón superara la crisis post-guerra y convirtiera al país en una de las potencias mundiales con mayor influencia. De no ser por el aporte de Deming, empresas como Toyota, Motorola y las más recientes, no tendrían la base estratégica sobre la cual operar.

Dentro de la teoría, el criterio básico del ciclo de Deming es centrarse en la verificación. Según Edwards, si el proceso está bien, habrá excelentes resultados.

En base a ello, estableció las siguientes etapas de su teoría.

  • Planificar
  • Hacer
  • Verificar
  • Actuar

Mundialmente se plantea como el ciclo PDCA, considerando Plan, Do, Check & Act.

La esencia de este ciclo consiste en establecer primeramente un esquema de cómo se deben ejecutar las tareas de los procesos. Qué considerar, y qué parámetros manejar. Una vez establecido, se debe iniciar la actividad, a sabiendas de que la pérdida de tiempo es también una pérdida de dinero.

Adicionalmente, se deben establecer períodos de control o verificación. Ya que nada es perfecto, lo más probable es que en el inicio, el proceso tenga fallas. Por lo tanto en la fase de control se pretende tomar nota de todo lo que se puede corregir o mejorar.

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Finalmente se ejecutan las medidas necesarias para optimizar el proceso.

Cabe destacar que aun cuando se haya realizado la optimización, nunca se detienen los controles periódicos. Pues, a medida que se establece una modificación del proceso, también surgen otras posibilidades de mejora.

De esa manera, a medida que el proceso se encuentre en un monitoreo de optimización, se da paso al Kaizen; o la mejora continua.

Evidentemente, implementar el ciclo PDCA en tu empresa representa nuevas inversiones tanto en tiempo como en otro tipo de recursos. Y quizás en sus primeras etapas, los procesos se vean ralentizados.

Sin embargo, con el tiempo, el aumento exponencial de la productividad por medio de la disminución de desperdicios denotará de cuánta importancia fue dicha inversión.

Aun así, debido a que es un ciclo que refleja resultados a largo plazo, no se puede aplicar a los procesos que requieren tomas de decisiones inmediatas. Por el contrario, está orientado a las decisiones a gran escala, tal y como la operatividad proyectada de una empresa.

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