Casos de éxito de marketing político

Si la mercadotecnia tiene dentro de su lista de propósitos el descubrimiento de los intereses que conecta a ciertas audiencias para un próximo desarrollo de propuestas, ¿Por qué no utilizarlo para crear soluciones en el campo de la política?

Diputados, senadores, gobernadores y hasta presidentes podrían utilizar el marketing político para venderse mejor con los ciudadanos a los que pretender regir; y tal como cualquier propuesta de valor, puede ser difundida a gran escala y repercutir en los resultados electorales.

Esta estrategia no es nueva, pero todavía muchos políticos se rehúsan a dar el giro que las campañas electorales necesitan. A pesar de que desde los años 50’s se inició esta modalidad de campaña, solo las mentes más agudas le han sacado la mayor ventaja.

¿Quieres saber quiénes son estos políticos visionarios?

Acompáñame y veamos los casos de éxito más sonados de nuestros tiempos.

Barack Obama

El presidente de los estados unidos, Obama, no es precisamente el primer político en utilizar marketing para sus campañas. Sin embargo, sí que fue el primero en dar un giro para adaptarlo a la era de la híperconectividad.

Barack Obama se ocupó de construir una estrategia cercana con sus simpatizantes, la cual consistía en el uso de SMS y presencia en las plataformas digitales de mayor impacto en 2008; tal y como lo fueron MySpace, Youtube, Facebook, entre otros.

Su perspectiva digital con respecto al marketing político no solo le ayudó a conquistar el corazón de la población norteamericana, sino que además, abrió las puertas hacia un nuevo uso de las tecnologías para la mercadotecnia en este complicado rubro.

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Donald Trump

Años más tarde, el exmandatario estadounidense Donald Trump dio una actualización a los métodos de Obama y decidió perfeccionar su marketing político. Muchos han hecho diversos intentos por igualar sus cifras de crecimiento, pero solo quienes son capaces de ver entre líneas y encontrar las piezas claves de la estrategia, son los que cosechan el éxito en las elecciones.

Trump, aprovechó la evolución tecnológica mezclando modelos de Big Data y el uso de las principales redes sociales como Facebook. El objetivo fue construir diversas audiencias personalizadas y segmentadas milimétricamente considerando aspectos demográficos y de comportamiento. Gracias a los atributos de segmentación de la red social más grande del mundo, el marketing de Trump logó implementar decenas de miles de piezas publicitarias y funnels de conversión; atrajo nuevos seguidores, identificó a los indecisos y a la audiencia de la competencia. Todo para diseñar mensajes específicos que permitieran aumentar su popularidad.

Justin Trudeau

Por su parte, Justin Trudeau se interesó por descubrir una manera de conectar de manera más humana y menos “acartonada” con su audiencia. El diputado estudió el tipo de contenido que se distribuye en las redes sociales y entendió que si lograba mostrarse auténtico y potenciar asimismo su personalidad empática, podría lograr lo que muchos sueñan; la viralización de su contenido.

En la política, una de las cosas más importantes es la popularidad ¿Y qué mejor manera de volverse popular que rompiendo estereotipos en las redes sociales?

Justin entendió esto y dejó salir su personalidad al aire, a los ojos de todos mientras que con su ideal logró conectar cada vez con más y más ciudadanos.

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Otros casos de éxito en marketing político

Estos tres ejemplares no son los únicos en tener un rotundo éxito en el marketing político; de hecho, existen decenas de hombres y mujeres del sector que lo han intentado; que de hecho, han alcanzado cierto grado de éxito. Tal es el caso de:

  • Pedro Kumamoto
  • Kristina Kirchner
  • Mariano Rajoy
  • Mauricio Macri

Es interesante ver como estos perfiles logran un mayor impacto a través del uso correcto del marketing adaptado a un entorno político. Cuentan con un increíble equipo de analítica y estrategas digitales que sin duda demuestran la necesidad de estas metodologías para el futuro de la política.

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